Desde Alemania. Un extranjero le dona $ 400 mil a Luis Chocobar: “Para mí es un héroe, Argentina necesita de muchos como él”

Ludwig Eisenbock decidió ayudar al policía condenado por matar a un ladrón: “Viajo mucho a la Argentina y yo pude haber sido ese turista”.

La palabra de Chocobar

Asombrado y emocionado, Luis Chocobar atiende a Clarín, que le comunica lo que hará Ludwig Eisenbock en las próximas horas: “La verdad es que no me esperaba que alguien de otro país, tan lejano de nuestra realidad, pueda primero enterarse qué pasó, cómo fueron los hechos y luego tuviera la delicadeza de pensar en mi. Si bien me da mucha vergüenza recibir plata, aprendí a aceptarlo dejando el orgullo de lado“.

Acciones como la colecta nacional de más de 2.5 millones sacudieron a un Chocobar, aunque admitió que “al principio pensaba que era una joda, ‘¡qué van a pensar en mí!’, creí. Pero con iniciativas como esa o ésta de un particularuno se siente menos solo, menos abandonado y desprotegido y creo que estas noticias me hacen pensar que la sociedad no es tan inhumana como a veces parece. En algunas ocasiones el otro importa… Y no me quiero victimizar, eh, a mi Dios me puso en este lugar por algo y entiendo que mi camino está marcado”, dice con la voz entrecortada.

El agente de policía, que no sabe qué le espera dentro de la Fuerza pero sí está convencido de querer recibirse de abogado, siente que están soplando otros aires “después de haber pasado años horribles, que no se los deseo a nadie. Hoy veo una sociedad más despierta, con necesidad de intervenir y no de mirar desde afuera y filmar lo que sucede con una camarita”, desliza Chocobar, interesado en saber cómo el ciudadano alemán se interesó en él.

Se queda sin palabras cuando se le comente que Ludwig Eisenbock, desde Münich, siguió las instancias judiciales de Chocobar con más ansiedad que un partido del Bayern. “No me cabe en la cabeza que alguien de otro mundo quiera hacer un bien así. Lo agradezco infinitamente y le estaré por siempre en deuda. Debo reconocer que estoy en un momento económico muy difícil, tengo la manutención de mi hija, y por eso tengo que estar haciendo changas”, deja entrever su emoción.

Cuenta Chocobar que para ganar un poco más de plata “compro medias a un mayorista y estoy muchas horas caminando la calle y vendiendo en ferias como la de Parque Patricios. Y saco unos pesos que me vienen bien, no se me caen los anillos para nada, no tengo otras posibilidades, hoy es lo que hay y para mí es una oportunidad que me está dando la vida. ¿Si me reconocen en la calle? Algunos sí, pero yo me mantengo con perfil bajo, en el mayor silencio posible”.