Presentación en Tribunales: la defensa del policía que baleó a Chano pidió la eximición de prisión. Por Gabriel Di Nicola

En los fundamentos de la solicitud se sostuvo que Facundo Amendolara no tiene antecedentes penales y posee arraigo.

Al fundamentar que no tiene antecedentes penales y que vive en el mismo inmueble desde hace varios años con su familia, la defensa del policía bonaerense Facundo Amendolara, el uniformado que en un supuesto intento de defensa baleó al músico Santiago Moreno Charpentier, más conocido como Chanopresentó ante la Justicia un pedido de eximición de prisión.

Así lo informó a LA NACION Fernando Soto, uno de los abogados defensores del uniformado. Amendolara está imputado del delito de lesiones gravísimas agravadas por el uso de arma de fuego y por ser funcionario policial, que tiene prevista una de pena entre tres y 15 años de prisión.

El escrito, firmado por Soto y su colega Martín Sarubbi, fue presentado ante el juez de Garantías de Zárate-Campana Julio Grassi.

“Amendolara carece de antecedentes penales, cuenta con arraigo suficiente toda vez que vive con su mujer, hijo y padres en el mismo lugar desde hace muchísimos [sic] años, es personal policial y se presentó espontáneamente cuando fue requerida su presencia en sede fiscal designando abogados defensores y constituyendo domicilio procesal juntamente con ellos. Sumado a ello, debemos decir que no opuso ninguna resistencia al tener que entregar su arma provista, como así tampoco existe ningún indicio que permita presumir que habrá de entorpecer la investigación”, sostuvieron Soto y Sarubbi en las fundamentaciones de la solicitud de eximición de prisión, a la que tuvo acceso LA NACION.

La investigación de los hechos está a cargo del fiscal Martín Zocca, integrantes de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) del Departamento Judicial de Zárate-Campana,

Amenazas y un disparo

Los hechos por el que fue imputado el uniformado, que presta servicio en la comisaría 2a. de Exaltación de la Cruz, situada en la localidad de Parada Robles, ocurrieron la noche del domingo pasado en el Barrio Parque La Verdad, en Capilla del Señor, donde vive el músico de 39 años.

Esa noche, a las 20.10, la madre de Chano, Marina Charpentier, llamó a la empresa de medicina prepaga OSDE para pedir una ambulancia con un médico psiquiátrico para que pudiera atender a su hijo. La intención era poder convencerlo para que se internara.

Eran las 22.30 cuando el médico psiquiatra Gonzalo Caligiuri llegó a la casa del cantante. Previamente había tenido contacto telefónico con la madre del paciente.

Según la declaración testimonial que hizo el profesional, Marina Charpentier, le dijo que su hijo estaba tranquilo, pero “desvariaba en sus dichos” y que, posiblemente, había consumido estupefacientes.

El profesional y la madre del músico tocaron varias veces el timbre de la casa, pero no tuvieron respuesta. Chano había cortado el suministro de energía eléctrica. Marina Charpentier ingresó en la habitación de su hijo por un ventanal y Caligiuri, desde afuera, se presentó como médico psiquiatra.

En ese momento, según lo que afirmó el médico en su declaración testimonial a la que tuvo acceso LA NACION, Chano comenzó con los insultos y las amenazas de clavarle un cuchillo en la yugular.

Pocos segundos después, el cantante salió de su casa con un cuchillo en la mano y “realizó movimientos de apuñalamiento hacia su madre”, según sostuvo el psiquiatra. El testigo dijo que Marina Charpentier se tropezó y cayó al suelo.

Con su madre en el piso, Chano “se dirigió de una forma muy agresiva” hacia el psiquiatra, según la declaración testimonial del médico. Pero el profesional pudo alejarse de esa situación violenta.

Fue en ese momento que el artista se dirigió al auto donde se había “resguardado” su madre y atacó el vehículo a golpes para después ingresar en la vivienda al grito de “los voy a matar”.

Además de buscar al personal de seguridad del barrio, pidió refuerzos médicos para poder concretar el traslado del paciente para su internación.

Quince minutos después llegó un móvil policial y al rato una ambulancia con médicos clínicos. Un oficial, según el testigo, “activó, vía telefónica, el protocolo de mediación para que Chano aceptara el traslado por su propia voluntad”.

Pero ante la respuesta negativa del músico, Caligiuri y los médicos clínicos recomendaron el ingreso en la casa para hacer “una derivación forzosa” del paciente. Primero ingresaron los uniformados y la madre del músico, pero Chano continuaba con una actitud agresiva y, con un cuchillo repetía que iba a matar a todos.

El médico, para protegerse, se alejó del lugar junto con dos uniformados (un hombre y una mujer). En la escena de los hechos quedó un tercer policía, AmendolaraSin poder ver lo que sucedía, el psiquiatra aseguró haber escuchado gritos y un disparo. Cuando volvió a ingresar en la vivienda, vio a Chano en el suelo.

Desde las primeras horas del lunes pasado, Chano está internado en el Sanatorio Otamendi, donde se recupera de las graves heridas que sufrió.